martes, 13 de noviembre de 2007

Mares que brillan en la oscuridad

Desde hace siglos, miles de marineros de buena parte del mundo han contado fábulas increíbles sobre unos mares "que brillaban en la oscuridad hasta allí donde llega la vista". Son historias que han pasado de la leyenda a la más pura realidad después de que el fenómeno haya sido fotografiado por primera vez desde un satélite.

Hasta el capitán Nemo a bordo de su 'Nautilus' describió perfectamente uno de estos 'mares brillantes' en el libro '20.000 leguas de viaje submarino', escrito por Julio Verne en 1869. "Era un 'mar de leche', una balsa de agua que brillaba en la oscuridad", decía. Los científicos todavía no han logrado explicar totalmente el fenómeno, pero un satélite de Defensa estadounidense ha
conseguido tomar las primeras imágenes de estos misteriosos brillos, lo que proporcionará a los científicos material para estudiar durante los próximos años. Las imágenes, tomadas en 1995 y publicadas ahora por la revista 'Proceedings of the National Academy of Sciences', muestran un área de unos 250 kilómetros de largo y una superficie de 15.400 kilómetros cuadrados del Océano Ìndico, cerca de las costas de Somalia, que brilla de forma extraordinaria.
El fenómeno se produjo durante tres noches consecutivas en el mes de enero, y además de desde el aire -con el satélite, a 800 km de altura- fue también visto por un barco británico, el SS Lima, que transitaba la zona.

Desde que se tomaron las fotografías, científicos de todo el mundo tratan de dar respuesta al enigma. Por el momento, la hipótesis que toma más fuerza es que se trate de florecimientos de bacterias luminíferas, probablemente las Vibrio Harveyi, que viven asociadas a algas. Estas criaturas podrían producir un brillo continuo muy diferente de los flashes breves y a intervalos que producen los dinoflagelatos, muy comunes en grandes cantidades de agua.

El equipo de expertos que sostiene esta teoría, liderado por el doctor Steve Miller, del Laboratorio de Investigación Naval de California, asegura que para que el brillo del agua sea visible desde 800 kilómetros de altura, la zona debe tener una población extraordinariamente grande de estas bacterias.

Sin embargo, los científicos no han podido corroborar esta teoría, que por el momento es apuntalada por muchos y criticada por otros. El hecho de que, diez años después de tomar las imágenes, los investigadores todavía no hayan logrado dar una respuesta exacta al fenómeno demuestra que las profundidades del mar son uno de los lugares del planeta menos estudiados.

La imagen tomada desde el satélite del programa de Defensa e Investigaciones meteorológicas de EEUU.




El Arca de Noe

Es uno de los secretos mejor guardados, junto al paradero del Arca de la Alianza. Pero la CIA americana, acaba de revelar que el Arca de Noé se encuentra en el monte Ararat. Aunque ya Beroso, un sacerdote babilónico, que vivió en el siglo III a. C., afirmaba que la gente subía al monte para coger restos del arca y confeccionarse amuletos mágicos.

El historiador judío, Flavio Josefo, protegido del emperador Vespasiano, aceptaba la existencia de los restos del arca. En el siglo IV, Epifanio, el obispo de Salamina, autor de obras apologéticas, se preguntaba : "¡Suponéis seriamente que somos incapaces de demostrar nuestras afirmaciones, si hasta hoy en día se muestran los trozos del Arca de Noé en el país de los kurdos?".
Mapa de la zona donde se creé que está El Arca de Noé.
Marco Polo afirmaba que en sus días (siglo XIII) reposaba el arca en una gran montaña siempre cubierta de nieve -el Ararat tiene 5.156 metros-. En mayo de 1883, el Gobierno turco mandó una comisión de expertos para evaluar los daños causados por un terremoto en el monte Ararat. Sus miembros aseguraron haber encontrado "una especie de navío al descubierto, emergiendo de un glaciar".


Diagrama del Arca.
En 1974, un satélite obtuvo una curiosa foto del Ararat en la que aparecía un barco de dimensiones parecidas a las del arca bíblica. Y ahora, la mismísima CIA asegura que sus aviones espías U-2 la han fotografiado. ¿Un episodio más de fantaarqueología o la prueba de la existencia del Diluvio universal?
Un equipo norteamericano realizó una expedición de un día y medio al sitio, apenas bastante tiempo de realizar la prueba científica. Hicieron un agujero a un lado de la estructura con dinamita, aunque algunas maderas petrificadas fueron reveladas, su conclusión fué, " nada de interés arqueológico ". Si este objeto fuera El Arca de Noé, tendría aproximadamente 4400 años de antiguedad así que la madera tendría que estar petrificada. Asi que encontrar piedras alisadas como la madera seria suficiente evidencia. Sin embargo, debido a que el material no tenía ningún anillo de crecimiento, el equipo decidío que no podría ser de madera. Pero ésto realmente prueba ser cierto?

Las condiciones del mundo antes de el diluvio Bíblico, fueron muy diferentes a las de ahora. La Biblia dice, "....porque Jehová Dios todavía no había hecho llover sobre la tierra .....sino que subía de la tierra un vapor que regaba toda la faz de la tierra...." (Génesis 2: 5, 6). Los anillos del crecimiento en la madera son causados por la lluvia, así que en un ambiente antes del diluvio, sin lluvia, los
Ron Wyatt junto con un ancla de piedra, supuestamente la del Arca de Noé.
árboles no tendrían anillos de crecimiento. Y esto es exactamente lo que encontró el equipo norteamericano! De hecho, si el material tuviera anillos de crecimiento, no podría ser el Arca de Noé.

Depues de ver un artículo publicado en la revista LIFE que hablaba sobre la expedición, Ron Wyatt un arqueólogo aficionado, visitó el sitio en 1977. Esta le llamo poderosamente la atención y decidió que la estructura merecía que se continuara con las investigaciones para saber si podría ser el Arca de Noé.

Localizada a 6.300 pies sobre el nivel del mar, estaría demasiado alto para ser los restos de un barco debido a una inundación local. Está a más de 200 millas del mar más cercano. Las dimensiones concuerdan con la descripción Bíblica de El Arca de Noé descrita en Genesis 6:15, midiendo 300 cubits de largo. La anchura era mayor que la mencionada en la Biblia debido a que los lados del barco se habían colapsado, lo que se entiende en un barco con esta antiguedad.

El radar penetrante de tierra demostró que el barco túvo tres cubiertas, las dos cubiertas superiores se había derrumbado dejando la cubierta inferior intacta la cuál contuvo 144 cuartos. Paredes, cavidades, una puerta cerca del frente, rampas, y cisternas grandes cercanas a la proa también fueron localizadas. La exploración de radar reveló cuatro protuberancias que se extendían de la popa que eran probablemente estabilizadores. Ron probó el material en los laboratorios de Galbraith en Knoxville, Tennessee y demostró ser madera laminada petrificada. Pruebas de carbón mostraron que las muestras del sitio contuvieron un contenido mucho más alto de carbón que los alrededores. El espécimen del sitio demostró tener 4,95% carbon, mientras que el espécimen de los alrededores, tuvo 1,88%. Así el espécimen del sitio habría sido antes materia viva. Tales sofisticaron las aleaciones como hierro, titanio y aluminio también demostrados estar presentes. Con solamente un examen superficial la costilla enmadera y las viguetas de la cubierta son claramente visibles a lo largo de la longitud entera de la nave. Con el uso de cuatro diferentes tipos de detectores de metales, se hallaron miles de remaches de metal en el sitio. Hierro fue encontrado a intervalos regulares los que compusieron un modelo de líneas horizontales y verticales "que entrecruzaban" el barco, demostrando hierro en los niveles de cada mampara. La ciencia convencional enseña que la edad de hierro precede a la época de el diluvio, pero la Biblia en Génesis 4:22 dice, "Tubal-cain (era), artifice de toda obra de bronce y de hierro". Nódulos de hierro también fueron encontrados en cerca de 5400 lugares, que muestran modelos lineares constantes con la hechura del casco.

En 1991, Greg Brewer, encontró una cornamenta petrificada en la cara de el arca. Como resultado de una base que perforaba Ron encontró el pelo de un roedor extinto, excremento animal petrificado y cabello humano pelirojo.

Todas las expediciones se han hecho al Monte Ararat, pero que dice la Biblia realmente sobre el lugar de reclinación de la Arca de Noé? Genesis 8:4, "Reposó el Arca en el mes séptimo, a los diecisiete dias del mes, sobre los montes Ararat"

La Biblia no dice que el Arca reposó sobre el Monte. Ararat, pero sí en la región montañosa de Ararat. Ahí exáctamente es donde encontramos este objeto en forma de barco, está situada cerca de quince millas al sur de el Monte Ararat.

Los nombres de los lugares circunvecinos estan asociados interesantemente a la descripcion bíblica de el diluvio. El valle se llama "El valle de los Ocho", en referencia a los ocho sobrevivientes de el Diluvio, Noé y su esposa, sus tres hijos y sus esposas. Una aldea en el valle traduce ' La aldea de Ocho ', donde varias Anclas de piedra gigantes pueden ser encontradas a miles de pies sobre el nivel del mar y a cientos de kilómetros del mar más cercano.Sobre las anclas de piedra hay cruces cristianas talladas del período de las cruzadas, evidencia que la gente en la época de las cruzadas también reconocieron el significado cristiano de las anclas de piedras. Hay trece de estas anclas de piedra que todas yacen en línea directa con el barco. Evidentemente, Noé las soltó mientras las aguas descendieron y momentos antes de que el Arca reposara.

¿Dónde está el Vuelo 19?

Nuevos datos sobre el enigmático Triángulo de las Bermudas.
“¿Qué es este despliegue de ira, esta horrenda maldición que se cierne sobre el Triangulo de las Bermudas, estos extraños sucesos, tan increíbles que hasta el mismo servicio americano de guardacostas se niega a hacer ninguna declaración al respecto?”

5 de diciembre de 1945. 14:00 horas. Los cinco aviones TBM Avengers, con 14 hombres a bordo, habían despegado de la Base de Fort Lauderlade (Florida) con un tiempo inmejorable. Se trataba de un rutinario vuelo de pruebas con fuego real sobre unos islotes cercanos a las instalaciones militares.

Sin embargo, el jefe de la misión, el teniente Charles C. Taylor, había pedido al teniente Arthur A. Curtis, por razones nunca aclaradas, no participar en la citada misión aérea. ¿Quizás presentía el fatal destino que les aguardaba?...


Se decía que los 5 aparatos yacían sobre el lecho marino en perfecta formación, sin roturas en los cristales y sin rastro alguno de los ocupantes...
Quien si pudo abandonar su puesto fue el cabo Kosnar que por acumulación de horas de vuelo, desistió, a última hora, embarcarse en el fatídico Vuelo-19.Una hora y cuarenta y cinco minutos tras la partida, el teniente Taylor comunicaba por radio que se encontraba perdido, desorientado y que las brújulas de su aparato habían dejado de funcionar. Las comunicaciones con la torre de control eran interrumpidas por frecuentes interferencias, aun encontrandose los TBM avengers, los bombarderos monomotores, a corta distancia de la base.
Lo mas extraño de este hecho, fue que aunque la conversación entre los pilotos del escuadrón se escuchaba perfectamente, los operarios de la torre de control tenían serios problemas para hacerse entender con el teniente Taylor.
A las siete y 4 minutos de la tarde, se perdió todo contacto con la escuadrilla. Temiendo por la vida de los militares, desde la base aeronaval de Río Banana, se envía un avión de rescate un bimotor anfibio Martin Mariner que también desaparece a los 27 minutos de abandonar la pista de despegue.Al día siguiente de la inexplicable desaparición, sin precedentes en la reciente historia de la aviación norteamericana.
Foto de unas de las costas del triangulo de las Bermudas.

El 6 de diciembre de 1945, la cúpula militar ordena un impresionante despliegue de rescate que hace que, prácticamente, aquel rincón del Atlántico se vea desbordado por la presencia humana. Aproximadamente participaron 307 aviones, 4 destructores, 18 navíos de la Guardia Costera, el portaaviones

Uno de los barcos desaparecidos en el famoso triangulo de las Bermudas.
Solomons, varios submarinos y cientos de aviones, yates y embarcaciones privadas.Ni un rastro de aceite, ni un bote salvavidas... nada. Ningún vestigio o prueba del destino final del V-19 había podido ser localizado... parecía como si se los hubiera tragado el cielo.
Un portavoz oficial de la Comisión Investigadora formada por el Pentágono para examinar este hecho, reconoció en una conferencia de prensa:

“Esta pérdida... se presenta como un misterio completo. Es el misterio más extraño que jamás ha investigado la Aviación Naval”. Un administrativo de la Marina, declaró al respecto: “desaparecieron tan completamente como si hubieran huido a Marte?...

El enigma sobre el paradero y destino del Vuelo-19 comenzaba a forjarse...

¿SOBREVIVIERON LOS TRIPULANTES DEL VUELO 19?

Aunque esta remota posibilidad pueda parecer fantástica, no faltan ni indicios ni testigos que aseveran que los militares embarcados en el V-19 pudieron sobrevivir al Triangulo de las Bermudas, siendo deliberadamente ocultados, y oficialmente dados por desaparecidos por la Fuerza Aérea Norteamericana. Analicemos los datos.

3 días después del incidente, cuando la búsqueda seguía en alta mar, un piloto de la “Eastern Airlines” el capitán J. D. Morrinson notificó a las autoridades competentes, que, mientras realizaba un vuelo rutinario, había visto extraños resplandores rojos y luces centelleantes en medio de un pantano en la costa, sobre las dos de la madrugada del sábado, a 16 km al sudoeste de Melbourne (Florida). Junto a las luces había podido distinguir las siluetas de varias personas. Inmediatamente se organizó una misión de rescate desde la Estación Aeronaval de Banana River. El piloto del avión enviado al auxilio de los supuestos supervivientes, confirmó la presencia de resplandores a unos 80 km tierra adentro. J. D. Morrinson, tal y como notifico a los reporteros del “New-York Times”, a los 5 minutos de su primer avistamiento pudo ver un fuego en la región pantanosa. Posteriormente, una densa y espesa niebla, que cubrió como un manto la zona, impidió a los aviones del ejercito seguir con su rastreo. Sin embargo, esto no impidió, que, por tierra, se desplegaran varias unidades especiales equipadas con vehículos anfibios, lanchas de asalto, jepps, etc que en la oscuridad de la noche trataban de hallar a los supervivientes del V-19. Al parecer sin ningún resultado satisfactorio.

Por su parte, la viuda del Capitán Edwards J. Powers, uno de los militares desaparecidos aquel día, esta convencida que hubo supervivientes y durante años ha reclamado explicaciones a la Marina. Según las indagaciones efectuadas por este familiar directo de las victimas, las autoridades poseen informes que señalan que, desde el día 5 de diciembre hasta el día 9, se reportaron varios testimonios de civiles y personal cualificado que aseveraban haber observado bengalas de salvamento en distintos puntos de la costa pantanosa de Florida.

Aportaba como prueba el testimonio de un piloto de la “Pan American”, que el mismo día de la desaparición de la patrulla, informó haber visto varias bengalas verdes, hacia las 22:30, en los pantanos Everglades de Florida. No mucho más tarde de ésta declaración, una testigo de nombre Sonderland, declaró que varias bengalas azules y verdes habían iluminado la noche desde unos 15 km al sur de Cristmas (Florida). También un conductor de autobuses hizo una declaración similares al afirmar que obervó unas bengalas verdes “como las que se emplean para pedir socorro” en las inmediaciones de Fort-Myers (Florida). Y por si fuera poco este aluvión de testigos, un piloto comercial, desde la cabina de su aparato contempló 4 bengalas de color verde, sobre las 23:55 horas a 80 km de Tampa, en la misma dirección que apuntó el chofer de autobús. Ante las persistentes reclamaciones de la viuda de Powers, la Marina se limitó a comentar que el ejercito había hecho todo lo posible para hallar supervivientes o, al menos, evidencias que indicaran claramente la naturaleza de la tragedia. Respecto al “incómodo” asunto de las bengalas, manifestó que un ciudadano, un tal Sr. L. C. Smitch, se había dedicado durante varias noches, “con la ayuda de una potente lámpara de flash a cazar ranas” (sic) confundiendo a propios y extraños.

Por su parte el periodista Kenneth L. Woodward, tras una entrevista que mantuvo con Joe Paonessa, hermano de George Paonessa (curiosamente desaparecido en el mismo avión que pilotaba el Capitán Powers), aportaba nuevos detalles sobre la insólita desaparición del Vuelo-19. El reportero pudo saber, que mientras Joe realizaba el servicio militar en infantería de Marina, como mensajero diplomático en Washington, solicitó información sobre el paradero de su hermano. Siendo su sorpresa, conocer que al menos 5 años después de la desaparción, el ejercito aún seguía con sus investigaciones y no daba el caso por cerrado, cuando, evidentemente, de forma oficial el suceso se había cerrado a los pocos meses de los hechos. ¿Es posible que existieran supervivientes del V-19?, ¿por qué la Marina les dio por muertos?, ¿de que fueron testigos aquel día?, ¿participaron en un proyecto ultrasecreto...?, ¿que salio mal?... ¿quizás una teoría aventurada?...

Al margen de estas especulaciones, muchos años después de la controvertida desaparición, un grupo de buscadores de tesoros subacuáticos afirmaron haber desentrañado el fascinante enigma... supuestamente habían encontrado los restos del Vuelo- 19 en perfecto estado a cientos de metros de profundidad frente a la costa de Florida. ¿Misterio resuelto?...