Una extraña entidad capturada en un bosque cerca de Gerona, Cataluña, se conserva en un frasco con formaldehído en la casa del parapsicólogo y experto en vampiros catalán Ángel Gordon.
| Conocí la historia a través del ufólogo neoyorquino, de origen barcelonés, Manuel Fernández. El relato apareció en la revista “UFO Universe”, en un artículo del ufólogo chileno Antonio Huneeus. |
| Se trata de un ser de sólo 12 centímetros, de grandes ojos rojos, una piel suave de color amarillento, brazos cortos, orejas parecidas a las de un conejo y un prominente apéndice en la frente, y tres pelos bien diferenciados detrás del cogote. |
| (de gran parecido con los personajes de las caricaturas) que emitía sonidos como de risa “similar a la de un anciano”, según declararon sus captores. |
| En ese momento vio al pequeño ser que le observaba detenidamente con ojos penetrantes. |
Junto con Mario se encontraban su esposa y un
matrimonio de apellido Pujals. No se dieron los nombres
completos de los testigos. Los sucesos ocurrieron en
septiembre de 1989.
La criatura, al parecer, era inteligente y dócil.
Los hombres trataron de atraparla, lo que lograron con el
sencillo procedimiento de echarle encima una manta. Al
tocarlo sintieron que su piel tenía una textura muy suave
Luego se la encerró en una jaula de pájaros durante
cuatro días. Como el duende se negó a comer cualquier clase
de alimentos, al poco tiempo murió. Fue guardado en un
frasco de café con formaldehído, como ya se ha dicho, y al
poco tiempo fue vendido a Gordon. Al estar dentro del frasco
de formol, su color se fue transformando a un amarillo
verdoso.
El parapsicólogo barcelonés cree que el parecido de
su criatura con “papá pitufo” no es ninguna coincidencia
pues, según él, el personaje de las caricaturas está basado
en entidades reales del folklore germano que viven en la
Selva Negra de Alemania.
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