miércoles, 9 de enero de 2008

Un poquito de cine

Finales míticos

Centauros del desierto (1956). El más épico. John Ford simbolizó como nacen las leyendas con un plano de John Wayne alejándose hacia el horizonte.

Casablanca (1942). El más famoso. Humphrey Bogart deja que Ingrid Bergman huya con su marido (lider de la resistencia antinazi), y se queda en compañía de un cínico policía francés.

Al rojo vivo (1950). El más explosivo. El gangster Cody Jarret (James Cagney) se inmola sobre un depósito de gas, volándolo a tiros, al grito de: "¡Mam, estoy en la cima del mundo!".

¡Qué bello es vivir! (1946). El más conmovedor y navideño. Gracias a un ángel, James Steward desecha la idea del suicidio y descubre el cariño de su familia y amigos.

El planeta de los simios (1969). El más apocalíptico. Charlton Heston maldice a la desaparecida Humanidad al descubrir los restos de la Estatua de la Libertad.

Los pájaros (1963). El más incierto. Rod Taylor y su familia huyen del pueblo asolado por las aves, sin que se sepa qué destino les aguarda.

2001, odisea en el espacio (1968). El más simbólico. Es astronauta Bowman flota en el espacio transformado en feto. Un plano de Stanley Kubrick abierto a todo tipo de interpretaciones.

El séptimo sello (1957). El más pictórico. La Muerte, con su guadaña y los apestados bailan una danza macabra en una alegoría medieval de Ingmar Bergman.

El tercer hombre (1948). El más triste. En el desenlace de este célebre filme de Carol Reed (basado en un guión de Graham Greene), Alida Valli desprecia a su enamorado, Jpseph Cotten, pasando por delante de él sin siquiera mirarle.

La semilla del diablo (1968). El más "maternal". Mia Farrow acunando a su demoniaco bebé mientras le tararea una estremecedora nana.

Masacre memorable

El tiroteo que cierra Grupo salvaje (The wild bunch, 1969), obra maestra de Sam Peckinpah, está considerada el más brutal jamás rodado. Cuatro hombres se enfrentan a doscientos, y no sobrevive nadie. ¿Poco realista? "El realismo me importa una mierda; yo hago películas, no documentales", declaró el director maestro de cineastas como John Woo y Quentin Tarantino.

La escena dura diez minutos, para los cuales fueron necesarios veintisiete días de rodaje. Se usaron mil armas (incluida una ametralladora Gatling) y más de noventa mil cargadores de munición de fogueo.

La novedad fue rodar la escena en cámara al ralentí para recrearse en el impacto de los disparos.

Fue la primera película donde los "héroes" disparaban incluso contra niños y se cubrían detrás de mujeres.

El vómito más famoso
El vómito más famoso y repugnante del cine, el de la niña de El Exorcista (1973), no es más que pué de guisantes con avena.

John Ford y cómo recuperar días en la filmaciónJoh Ford recibió durante el rodaje de Centauros del desierto (The searchers, 1956) la visita del delegado de producción para decirle que llevaba diez días de retraso. Ford agarró el guión, arrancó diez secuencias al azar y dijo: "Acabo de recuperarlos".

Mareo en la sala La película que ha provocado más mareos y malestar físico en la sala de proyección ha sido El PRoyecto de la bruja Blair (1990). El continuo bamboleo de la cámara a lo largo de los más de 87 minutos que dura la cinta hizo que mucha gente se pusiera verdaderamente enferma.

Antes de que los hermanos Lumière proyectasen la primera película ya existían imágenes animadas.

Las primeras imágenes animadas se debe a Louis Aimé Augustin Le Prince. Se sabe con toda seguridad que este hombre consiguió contornos borrosos en movimiento sobre una pared totalemente blanca en el Instituto para Sordos, Washington Heights, NUeva York (EEUU) entre los años 1885 y 1887.

Por otra parte, el primer filme que se conseerva (hecho con un rollo de papel sensibilizado de 53,9mm) procede también de su cámara , patentada en Gran Bretaña en el año 1888. Este primer rollo fue filmado en el jardín de su suegro y proyecta de diez a doce imágenes por segundo.

Algunas películas son tan largas que duran más de un día.La película de mayor duración, estrenada en circuitos comerciales en su totalidad, se titula "Die Zweite Heimat", del director Edgar Reitz. Alcanza una duración de 25 horas y 32 minutos. Su estreno tuvo lugar en Múnich (Alemania) en el añó 1992.

Frases lapidarias

Joseph L. Mankiewicz, autor de joyas como Eva al desnudo (All about Eva, 1950), decía que "para escribir el guión de una película se necesitan dos años, dos meses para rodarla, dos semanas para montarla, dos días para los útlimo retoques, dos horas para verla y dos minutos para olvidarla".

A mediados de los años sesenta, Jean Luc Godard esclamó: "¡El guioón ha muerto!", para proclamar la necesidad de rodar películas libres.

Luis Buñuel afirmó en una ocasión "Los guionistas son como las putas: malos, pero necesarios".

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